De la carencia al servicio
LAGRULE nace como un testimonio vivo de superación: transformar el dolor en propósito y abrir caminos para que la niñez y la juventud alcancen su máximo potencial.
Cómo comenzó todo
La Fundación LAGRULE surge inspirada en la historia de vida de su fundador, Bernabé de León Lagrule. Desde la niñez, en el sector Cansino de Santo Domingo Este, conoció la pobreza extrema y el trabajo desde temprano: recoger cartón, botellas y plásticos en un vertedero para apoyar a su madre, Andrea Lagrule Betemit, quien sostenía a seis hijos con labores de lavado y planchado.
En ese contexto adverso germinaron tres semillas decisivas: disciplina, fe y resiliencia. Con el paso de los años, y a base de estudio, esfuerzo y hábitos saludables, Bernabé se transformó en empresario, coach de salud, autor y líder social. Ese camino de superación personal iluminó una convicción: los ciclos de pobreza pueden romperse cuando se abren oportunidades reales.
Así nació LAGRULE: como un puente que conecta a la niñez, adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad con programas integrales de educación, salud y deporte. Más que asistencia, buscamos formar carácter, impulsar capacidades y fortalecer valores, para que cada beneficiario se convierta en un agente de cambio en su familia y su comunidad.
Nuestra esencia
- Integridad y transparencia.
- Solidaridad con enfoque humano.
- Respeto a la dignidad de cada persona.
- Excelencia con resultados medibles.
- Innovación social aplicada.
Hitos que marcaron el camino
Raíces de resiliencia
La infancia en pobreza extrema fortalece la disciplina y el deseo de servir. Nace el sueño de crear una obra que transforme realidades.
Primero la persona, luego el proyecto
Formación en hábitos saludables, lectura y liderazgo. Entender que el cambio social empieza por el cambio interior.
Nace LAGRULE
Se consolida la visión: una fundación que promueve educación, salud y deporte con enfoque de valores y medición de impacto.
Alianzas y primeras jornadas
Escuelas, centros de salud y líderes comunitarios se suman. Inician becas, refuerzos académicos y brigadas médicas.
Deporte como escuela de vida
Programas deportivos formativos que construyen disciplina, trabajo en equipo y liderazgo.
Crecimiento con propósito
Mejora de procesos, transparencia y evaluación constante. Cada año, más niños y jóvenes con oportunidades reales.
¿Para qué existimos?
Para ser un puente de oportunidades en educación, salud y deporte para niñas, niños, adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad; fortaleciendo sus valores y capacidades para que se conviertan en líderes positivos que rompan definitivamente los ciclos de pobreza.
Momentos que nos inspiran